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Teresa Ouro

Dependencia emocional

¿Eres emocionalmente dependiente de tu pareja?

¿INSEGURO EN TU RELACIÓN?… APRENDE A DARTE VALOR

La dependencia emocional y el amor a menudo se parecen, al menos desde el exterior. Es normal involucrarse emocionalmente en las personas que le importan, pero si siente que no podría ser feliz sin cierta pareja romántica, familiar o amigo, ha cruzado la línea hacia la dependencia emocional.

Tener una cierta dependencia emocional de tu pareja no es malo. Es decir, por su naturaleza, apenas disfuncional, sin embargo, cuando es excesivo, deja de ser saludable, no para ti, tu pareja, ni la relación en general.

Siempre es tranquilizador saber que tu pareja te respalda, que estará allí para ti incluso en situaciones difíciles, y sus validaciones de tus punto de vista pueden ser muy significativos a pesar de que no siempre coincida tu perspectiva con la suya. Esto puede ayudar a aumentar tu confianza y autoestima.

Pero cuando sustituimos el apoyo por la dependencia, sucede algo muy diferente, ya que esta dependencia implica no podernos validar o calmarnos por nosotros mismos. Implica la necesidad del otro para dar seguridad en nosotros mismos, teniendo por seguro que somos lo suficientemente buenos e importantes para merecer su amor incondicional.

Cuando se crea una relación de dependencia el amor que sentimos hacia la pareja se convierte en miedo… “¿podría dejarme?”, “¿me rechazara?”, ¿podría abandonarme?”, “puede que no sea suficiente para el/ella”, “podría estar con alguien mejor”… y cuanto mas tiempo tienes que confiar en su tranquilidad para sentir tu valía, mas dependencia se crea.

He trabajado con muchas parejas en las que la persona emocionalmente dependiente poco a poco desgasta a la otra a través de repetidas solicitudes de seguridad de que eran amados, de que la relación iba bien, de ser atendidos y de que su pareja realmente quería pasar su tiempo libre, a veces todo su tiempo libre, con el/ella. Por sí solos, no podían borrar sus dudas sobre sí mismos, por lo que realmente se sentían obligados a apoyarse en su pareja para asegurarse.

Este comportamiento no solo lleva a su pareja a volverse cada vez más impaciente y molesto con ellos, sino que también hace que su pareja se sintiera inadecuada en sus esfuerzos por proporcionarles el apoyo que continuamente solicitan. En estas ocasiones en las que se pide exclusivamente que nos proporcione nuestra pareja lo que nosotros no podemos proporcionar por nosotros mismos, es muy probable que esta sienta agotamiento. Además una vez que nuestros comportamientos cariñosos se deterioran y aparecen reacciones de enfado, la relación se vera dañificada.

 

Signos de dependencia emocional:

  • Visión idealizada de su pareja o de la relación.
  • Creencia de que tu vida carece de sentido sin ellos
  • Creencia de que no puedes encontrar felicidad o seguridad solo
  • Miedo persistente al rechazo
  • Necesidad constante de tranquilidad
  • Sentimientos de vacío y ansiedad cuando pasa tiempo solo
  • Baja autoestima, confianza y autoconcepto
  • Sentimientos de celos y sentido de pertenencia
  • Dificultad para confiar en sus sentimientos por ti

 

Pero… ¿Cómo podemos conseguir una relación sana sin dependencia emocional?

Somos nosotros mismos quienes debemos reparar, desde adentro, lo que se ha roto o no se ha desarrollado correctamente. Porque si fuimos heridos de niños, depende de nosotros, como adultos que somos hoy, sanar a ese niño, que aún vive y respira (y silenciosamente tiembla o llora) dentro de nosotros. No es nuestra pareja quien tiene que solucionar esto. Por lo tanto, depende de nosotros aprender cómo, independientemente, consolar y tranquilizar a ese niño emocionalmente inestable, nervioso o que duda de sí mismo.

Algunas pautas para trabajar la dependencia emocional:

 

  • Romper el patrón de dependencia: es importante aprender a identificar los miedos. La mayoría de las veces, el sentimiento de necesidad se basa en miedos. Piensa en como te sentirías si esa persona no estuviera y pregúntate que es lo que te asusta de ese escenario.

 

  • Pasa tiempo a solas: busca momentos en los que no te interrumpan y pasa tiempo contigo mismo, desconectado de las redes sociales y los aparatos de comunicación. Observa a donde te llevan tus pensamientos y que tipos de impulsos experimentas. Seguramente encontraras pensamientos que no hayas tenido anteriormente.

 

  • Fortalece tu autoconcepto: piensa en quién es realmente cuando no intenta complacer a nadie más. Identifica tus valores centrales y las cosas que deseas lograr. Trabaja para lograr un sentido de identidad que no dependa de ninguna valoración externa.

 

  • Deja de tratar de controlar a los demás: cuando dependes demasiado de otras personas, puedes terminar tratando de controlarlas o sentirte frustrado cuando no puedes. Acepta que otras personas tienen derecho a sus propios pensamientos, sentimientos y elecciones, y date cuenta de que estos no siempre te involucrarán. Canaliza tu energía para tomar el control de tus propias elecciones y pensamientos

 

  • Aprende a autogestionar tus propias emociones: lidiar con sus sentimientos es su propio trabajo, no el de los demás. Es importante aprender a satisfacer tus propias necesidades, por ejemplo cuando te sientas deprimido, busca formas saludables para calmarte, sin la necesidad de acudir a otras personas.

 

  • Tus necesidades son responsabilidad tuya, no de otra persona: Nadie más en el mundo es responsable de tu felicidad sino tú. Si bien las actitudes de su infancia podrían haber dependido de sus padres o tutores, la actitud que tenga a partir de este momento depende de ti. Es tentador enfadarse cuando alguien. Uno de los pasos más importantes en nuestro camino en la vida para llegar a aceptar que nuestras necesidades no son responsabilidad de otra persona. Es tentador enojarse cuando alguien no nos ayuda o no nos da su apoyo, así como imaginar que alguien “debería” ayudarte a sentirte mejor. Escapar de la muleta de la dependencia emocional no es fácil, pero es necesario para encontrar la fuerza que necesitas para sobrevivir esta montaña rusa, llamada vida.

Desafortunadamente, no hay un libro de reglas duro y rápido cuando se trata de lidiar con la dependencia emocional. En muchos casos, superar los traumas que manifiestan este trastorno requiere de ayuda profesional, pero hay pasos como los mencionados que nos pueden ayudar a superar nuestros momentos más débiles.

Si la dependencia emocional es algo con lo que ha estado luchando durante un largo vínculo, en mi consulta estoy para ayudarte a crecer personalmente y fortalecer tu autoestima, para disminuir la dependencia emocional, algo que te ayudara en todos los aspectos de tu vida, no solo en una relación.

 

«Si te sientes identificad@, no dudes en contactarme»

 

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